miércoles, 8 de julio de 2020

¿DÓNDE ESTÁ MI FELICIDAD?


En esta ocasión Alba López, psicóloga de Mentalis, va a hablarnos del concepto de Flow y su relación con la felicidad. Ahí van sus palabras…



Buena pregunta. Me gustaría saber donde dejé la mía... Es bien sabido que el objetivo de todo ser humano es, en última instancia, la felicidad. Muchos han sido los que han dedicado años de  reflexión e investigación  sobre este fenómeno, intentado responder sobre dónde podemos hallar la felicidad.  Con la situación de incertidumbre actual, muchas personas se ven desorientadas ante esta cuestión.
Hay algo que sabemos a día de hoy, la felicidad no se encuentra en aquello que compramos o en la suerte de los acontecimientos vitales. Lo más próximo a la felicidad proviene de como interpretamos lo que nos sucede, es decir de cómo tenemos control de la propia experiencia interior en relación a lo que sucede en nuestras vidas.  Por tanto, resulta que la felicidad es una condición interna que cada persona es capaz de sembrar y cuidar de manera particular.  Lo que percibimos sobre nuestras vidas se conforma mediante los entresijos por los que elaboramos nuestra experiencia, siendo esta vivencia lo que determina que nos encontremos “mejor” o “peor”.
Según las aportaciones del experto en este tema, Mihaly Csikszentmihalyi,  plantea  que la clave está en el concepto de Flujo o experiencia óptima: una experiencia que hacemos que suceda cuando tenemos “control sobre nuestras acciones, cuando hemos llegado al límite de un esfuerzo voluntario para conseguir algo difícil y que valiera la pena”.



 Entonces Flujo es el estado mental en el que la conciencia está ordenada armoniosamente, nos dedicamos a lo que estamos haciendo porque nos satisface de por sí.



Como ejemplos que lo ilustran tenemos el caso del niño que se esfuerza en colocar, temblando, el bloque de construcción en lo más alto de la torre, después de muchos esfuerzos y correcciones, logra la más alta alcanzada nunca.
No es necesario ser competidor olímpico o vivir algo épico para experimentar este Flujo. Lo importante es cómo nos sentimos cuando estamos realizando una actividad en la que disfrutamos de nosotros mismos, las personas  podemos llegar a estar  tan enfrascadas en la actividad  que parece que nada más importa. La experiencia es placentera, hasta el punto que todo lo demás desaparece, pierde importancia, incluso si  dicha actividad nos supone un coste, puesto que el puro motivo de hacerla nos compensa.
Pueden ser metas agradables o desagradables, es decir, un esfuerzo deportivo puede conllevar dolor en los músculos y gran sufrimiento, aunque ese control en cuerpo y mente puede significar el mejor momento de su vida.
Algunas actividades que de manera habitual producen esta experiencia óptima solemos encontrar aficiones de dos tipos:
ü Habilidades físicas y sensoriales como pueden ser deportes, juegos, arte, música o yoga... Pueden ser metas agradables o desagradables, es decir, un esfuerzo deportivo puede conllevar dolor en los músculos y gran sufrimiento, aunque ese control en cuerpo y mente puede significar el mejor momento de su vida.



ü Habilidades simbólicas como poesía, filosofía o matemáticas.



Dicho esto, ¿quiere decir que para sentir este estado de felicidad tengo que iniciarme en la filosofía o en el atletismo? No necesariamente, son ideas de partida para encontrar alternativas a gusto de cada uno, por ejemplo completar Sudokus o pintar mándalas. Cuando estamos implicados en una actividad expresiva nos sentimos en contacto con nuestra personalidad verdadera, es decir, justo lo contrario de un robot automático.
Es importante tener presente que se trata de algo activo, que decidimos hacer y que no sirve posponer a “otro momento mejor” o “cuando tenga más ganas”. No, así no activamos la felicidad. Hay muchas personas que consiguen disfrutar de la vida a pesar de la adversidad. En esencia,  insisten en vivir el presente intensamente, con toda su conciencia confiando  en los propios recursos personales; manteniéndose abiertos  e implicados con el entrono en el que viven, prestando atención a su alrededor, y  finalmente, siendo creativos para encontrar nuevas soluciones.
Brevemente, siguiendo al autor del Flujo, conseguir esta actitud de metas autónomas se proponen las siguientes simples reglas:
ü Definir las metas, es decir, tener claro lo que queremos lograr. Sólo así trazaremos el camino sin pérdida. Al percibir que somos responsables de nuestras decisiones  nos dedicamos a ellas con mayor fuerza.
ü Sentirse inmerso en una actividad. Como comentamos esto es involucrarse profundamente en cada cosa que hagamos, empleando toda nuestra atención en la tarea, tanto si es un viaje en avión como si consiste en fregar los platos, encontrando así el equilibrio entre las demandas del entorno y la propia capacidad de actuar.
ü Prestar atención  a lo que está sucediendo. Concentrarnos nos lleva  estar involucrados. El atleta no se preocupa de cómo le ven desde el exterior, sino que está completamente comprometido con sus metas.
ü Aprender a disfrutar de la experiencia inmediata. Es el resultado de poner en marcha los conceptos anteriores, se trata de desarrollar la capacidad de disfrutar independientemente de las situaciones objetivas desagradables. Para llegar a este control interno, es importante la determinación en mejorar nuestras habilidades.
Con las mismas reglas este propósito se puede aplicar a transformar el trabajo en actividades de flujo o exprimir el placer en relaciones con familia y amigos.  Cuando estamos implicados en una actividad expresiva nos sentimos en contacto con nuestra personalidad verdadera, es decir, justo lo contrario de un robot automático.



La calidad de vida puede mejorar con el control directo  de la experiencia y la capacidad de encontrar alegría en todo lo que hagamos, superando así, los obstáculos circunstanciales que se puedan presentar.



REFERENCIAS
Csikszentmihalyi, M. (2010) Flow (fluir). Barcelona: Editorial Kairós
Muchas gracias Alba por tu interesante aportación, ¡hasta la próxima!
(Si queréis saber más sobre el tema del Flow clica aquí).
Y vosotros, lectores, espero que hayáis disfrutado y esperamos veros en el próximo artículo. Y os recordamos que para cualquier petición para hablar sobre cualquier tema sólo tenéis que poneros en contacto con nosotros… tan pronto como sea posible abordaremos el tema que os interese.
Mayte Moreno

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