viernes, 17 de enero de 2020

LOS PRIMEROS AUXILIOS PSICOLÓGICOS

Después de un período de ausencia recuperamos la actividad de Animus dando la bienvenida a una nueva colaboradora, Alba López Cabello, que nos introducirá en el mundo de las Emergencias y los Primeros Auxilios dentro del ámbito psicológico. ¡Esperamos que os interese!
INTRODUCCIÓN
El concepto de bienestar psicológico, entendido como algo más completo que la mera ausencia de malestar, es una cuestión asumida y solicitada en muchos ámbitos de nuestra vida. En la mayoría de los casos podemos pensar en hábitos y costumbres que favorezcan una mejor calidad de vida. Pero, ¿qué ocurre cuando un suceso inesperado sacude nuestra normalidad y nos supone un peligro para nosotros o nuestros seres queridos? 
Vivir una crisis (ya sea estar implicado directamente, ser un allegado o  presenciar un accidente de tráfico, un incendio en un edificio, un terremoto o un ataque terrorista) supone una ruptura de la vida cotidiana que puede amenazar el  equilibrio personal. Esto se debe a que cuando algún suceso impacta de forma importante a nivel emocional,  la persona se puede llegar a sentir incapaz de afrontar lo que está viviendo.


Las reacciones psicológicas ante los hechos traumáticos han concitado una gran atención a lo largo de la moderna historia de la psicología. Y es que el estudio del trauma psicológico está íntimamente relacionado con el desarrollo de acontecimientos sociales, políticos y culturales.
REACCIONES HABITUALES
Las situaciones que se consideran crisis no dependen completamente del tipo de suceso, de hecho, es muy importante la forma como cada individuo las percibe, de experiencias anteriores y la forma como tiene de afrontarlas. 
Las reacciones más habituales durante una crisis pueden ser: 
ü  embotamiento afectivo, problemas para sentir emociones
ü  reducción de la conciencia
ü  disminución de la atención
ü  incapacidad para asimilar lo que ocurre
ü  desorientación en el tiempo o el espacio
ü  sensación de que  lo que ocurre no es real o parece una película
ü  sensación de estar fuera del cuerpo
ü  no recordar lo que ha sucedido
ü  taquicardia
ü  temblores
ü  sudores
ü  agitación, no poder parar de moverse
Es importante recordar que todos estos síntomas que puede presentar una persona en crisis son reacciones normales ante situaciones excepcionales. 
Aunque hoy se sabe que la mayoría de los afectados por un desastre se irá recuperando a lo largo de los días gracias a sus propias estrategias  y no desarrollará problemas psicológicos, un grupo importante se arriesga a sufrir problemas, que pueden ser temporales o durar para toda la vida, si no se atienden correctamente. Los principales problemas a los que nos referimos son:
ü   traumas
ü   problemas de ansiedad 
ü   depresión 
ü   consumo de drogas. 
 Lo cierto es que ante una crisis hay personas que despliegan ciertos recursos y las afrontan, y otras van a requerir apoyo del exterior.
La diferencia entre que una persona se recupere por sí misma o requiera ayuda se encuentra en los factores que hacen que aumente el riesgo de problemas posteriores. Nos referimos a cómo se procesa el suceso y cómo de peligroso ha sido considerado, el grado en que haya o no otras personas del entorno próximo en quien apoyarse y con quién contar, la forma de expresar las emociones  alrededor del suceso traumático y el grado en el que se es capaz de mantener el contacto con la realidad.  
¿QUÉ SON LOS PRIMEROS AUXILIOS PSICOLÓGICOS?
Los primeros auxilios psicológicos son una intervención de soporte tras una situación crítica que generalmente llevan a cabo los psicólogos de emergencias y/u otros profesionales de intervención. El objetivo es  ayudar a las personas a afrontar las consecuencias inmediatas  de situaciones impactantes que podrían resultar traumáticas.  Estas estrategias están diseñadas para reducir la ansiedad  a corto y largo plazo, el estrés, la confusión, la incertidumbre e indefensión y promover un funcionamiento adaptado, potenciando las habilidades y recursos de las propias personas involucradas. 

Por lo tanto, la meta de los primeros auxilios psicológicos es restablecer el afrontamiento inmediato, ya que se actúa  durante los primeros minutos y horas después de la crisis, para  proporcionar apoyo, reducir el peligro, brindar herramientas de afrontamiento y conectar a la persona en crisis con los recursos de ayuda.
Este tipo de intervenciones reciben cada vez mayor soporte ya que, según las investigaciones, está demostrado que actuar  de forma inmediata ante una crisis puede amortiguar las consecuencias negativas y  en el ámbito psicológico prevenir posibles secuelas en las personas de  riesgo, llegando a evitar problemas futuros como los que hemos mencionado anteriormente.
 Los primeros auxilios psicológicos que se aplican en los momentos de crisis son: 
1. Realizar el contacto psicológico. 
2. Examinar las dimensiones del problema. 
3. Analizar posibles soluciones. 
4. Asistir en la ejecución de acción concreta.
 5. Seguimiento.
LA LEY HANSEL
Como rige la Ley Hansel: 
 La efectividad de un servicio de atención en crisis aumenta de modo directo en función de la proximidad en el tiempo como en el lugar del incidente”.
 ASPECTOS PREVENTIVOS
Los primeros auxilios no son un tratamiento psicológico ni lo sustituyen y pueden ser aplicados por diferente tipo de personal con formación adecuada. 
Aunque la mayoría de las víctimas de los desastres presenta síntomas psicológicos transitorios, sólo una minoría desarrolla psicopatología de largo plazo, siendo el Trastorno por Estrés Post-Traumático y la Depresión mayor las enfermedades más frecuentes. 

En el caso de necesitar otro tipo de intervención, en una segunda fase, se recurre a intervención psicológica avanzada, la cual sólo puede aplicar psicólogos especializados. El trabajo requiere discernir, primero, entre las personas que tienen mayor dificultad para superar el suceso con sus propios recursos y brindar a las personas que lo requieren un proceso psicoterapéutico dirigido a ayudar a reelaborar los sucesos traumáticos. Si esta intervención no se realiza y se desatiende el problema, suelen cristalizar las consecuencias y trastornos mencionados. 
A pesar de la disponibilidad, la mayoría de los afectados por los desastres no pide ayuda en los servicios de salud mental ya que en ocasiones no se percibe necesitar ayuda psicológica o no se conoce el beneficio que ésta puede suponer. Así, puede suceder que después de un desastre importante la demanda de ayuda  no se incremente significativamente. Resulta importante conocer la existencia de estos recursos y empezar a aceptar que la intervención psicológica puede ser esencial para evitar secuelas y sufrimiento posterior y para reducir el impacto del desastre sobre los afectados. 
BIBLIOGRAFIA
Brymer MJ, Jacobs A, Layne C. Psychological first aid field operations guide. Washington, DC: National Child Traumatic Stress Network and National Center for PTSD; 2006. 
Figueroa, R. A., Marín, H., & González, M. (2010). Apoyo psicológico en desastres: Propuesta de un modelo de atención basado en revisiones sistemáticas y metaanálisis. Revista médica de Chile, 138(2), 143-151.
Pineda Marín, C., & López-López, W. (2010). Atención psicológica post desastres: Más que un" guarde la calma". Una revisión de los modelos de las estrategias de intervención. Terapia psicológica, 28(2), 155-160.

Silver RC, Holman EA, Mclntosh DN, Poulin M, Gil Rivas V. Nationwide longitudinal study of psychological responses to September 11. JAMA 2002; 288: 1235-44. 

Alba López

Gracias Alba y a vosotros por vuestra atención. ¡Hasta el próximo artículo!


Mayte Moreno

3 comentarios:

  1. Muchas gracias por el contenido! WOW! Sigue así :) Me suscribo

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  2. Muchas gracias por compartir contenido de calidad online, en mi terapia online
    suelo comentar que en internet hay muchísima información para aprender ya sea sobre psicología y las terapias o sobre los primeros aullidos psicologicos como es tu caso, has ayudado mucho a una paciente mía y a mí por efecto dominó :) Muchas gracias! Sigue así

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  3. Muchas gracias Maria por tus comentarios. Todo el mérito del contenido de este artículo para la psicóloga Alba López Cabello, experta en esta materia. Un cordial saludo

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