miércoles, 11 de febrero de 2015

¡A JUGAR!

Este mes de febrero desde Animus o el Blog de Mentalis os presentamos una visión muy interesante acerca de los juegos en general y de los geniales juegos de mesa que actualmente hay en el mercado en particular. El contenido del presente artículo es creación uno de los componentes de "Barcelona juga", que a su vez está conformado por unas 50 personas implicadas de un modo u otro en el mundo del juego. Desde aquí quiero agradecer a José María Bellostas, uno de los coordinadores de "Barcelona juga", la confianza y generosidad con la que me ha hecho partícipe de estos contenidos tan interesantes y que, a su vez, me deja compartir con todos vosotros a través de esta pequeña "ventana" al mundo. Deseo que os guste. Empieza la partida…

LOS BENEFICIOS DEL JUGAR
Las dinámicas de juego pueden ser definidas cómo la expresión de ciertos anhelos y/o necesidades que cualquier jugador reconoce ciertamente en el jugar, y, a su vez, los mecanismos del juego satisfacen. De este modo, las necesidades satisfechas pueden agruparse en:
ü  RECOMPENSA: Responde al deseo de conseguir beneficios a cambio de una acción. Esto se consigue a través de mecanismos de obtención de bienes, pujas...

ü  ESTATUS: Responde al deseo de posicionamiento, prestigio y/o consideración social. Satisface esta necesidad los mecanismos de asunción de niveles, seguidores,...

ü  EXPRESIÓN: Responde al deseo de afirmación de la propia identidad, autorreconocimiento y mejora de la imagen. Satisfacen estas necesidades los mecanismos de roles, el uso de avatares, simulación situacional,...

ü  ÉXITO: Responde al deseo de resolver problemas y asumir metas y objetivos y, de forma especial, se relaciona con el sentimiento de progresión. Los mecanismos de victorias, asunción de niveles y puntos de prestigio, por ejemplo, cubren este tipo de necesidad.

ü  COMPETICIÓN: Responde al deseo de demostrar las propias capacidades o el rendimiento. Las tablas de clasificación y los campeonatos son ejemplos de mecanismos que satisfacen esta necesidad.

ü  ALTRUISMO: Responde al deseo de regalar, cooperar. Los juegos cooperativos y semicooperativos, a través de sus mecanismos de juego, cubren esta necesidad.

LA "LUDIFICACIÓN"
Se entiende por "ludificación" (procedente del vocablo latino "ludo", que significa "yo juego" en español) al proceso o procedimiento que consiste en usar las mecánicas del juego en entornos y aplicaciones no lúdicas para potenciar valores positivos tales como la Motivación, la Concentración, el Esfuerzo y el Compromiso.
En los últimos años, con el crecimiento exponencial de videojuegos y juegos en línea, se ha profundizado en las oportunidades que ofrecen los procesos de "ludificación", así como su extensión masiva.
En este sentido JaneMcGonigal afirma que la "ludificación" no es llamada sólo a mejorar algunas de nuestras competencias, sino que puede llevar a un cambio mundial significativo. McGonigal sostiene que el juego no es sólo una herramienta útil para ciertos propósitos, sino que en sí mismo, de manera intrínseca, tiene un contenido altamente valioso ya que mientras jugamos nos vemos optimizados como seres humanos.
Mientras jugamos estamos muy motivados, conseguimos muchos éxitos, somos tolerantes al fracaso y a la frustración, nos volvemos altamente creativos y nos sentimos más capacitados para colaborar y cooperar.

LO QUE EL JUEGO PUEDE HACER POR MI
Reflexión: "En muchos aspectos, somos mejores en el juego que en la vida real".

Mientras que en la vida real nos rendimos fácilmente ante los obstáculos, en el mundo del juego nos vemos abocados siempre a mejorar nuestras capacidades y a potenciar nuestra naturaleza.
En el año 2010, el Instituto de Neurociencia de Stamford demostró experimentalmente que la motivación con la que una persona se enfrenta a una prueba determina el 50% del resultado que obtendrá en dicha prueba.
Jugar a un juego comporta una progresión personal, una realización y mejora de las propias capacidades, que la psicología moderna considera claves en la determinación de la medida de factores que intervienen en la percepción de la propia felicidad.
Los elementos del juego (sus mecánicas), por su propia naturaleza, determinan un conjunto de experiencias que mejoran no sólo competencias o capacidades, sino que, en cuanto las mejora, tienen una amplia repercusión en las sensaciones subjetivas de bienestar personal.
En principio jugamos para divertirnos, pero el valor del juego va más allá de la simple diversión.
Mediante el juego somos más conscientes de dónde vivimos, de lo que somos, de en lo que nos podemos convertir, imaginamos mundos posibles y podemos aprender a relacionarnos mejor.

Jugando adquirimos, según la creativa McGonigal, al menos 4 capacidades a las que llama "Superpoderes". El jugador es un experto en:
  ü OPTIMISMO URGENTE: El jugador posee una motivación extrema. Hay un deseo de actuar con inmediatez para superar un obstáculo, en combinación con la esperanza de un éxito razonable. Esta sensación de progreso determina que el jugador persevere en su actuación, le lleva a comprometerse cada vez más con cada nuevo nivel. Todo esto impulsa también a asumir riesgos crecientes (pérdida de aversión al riesgo, evitando un estancamiento o acomodación en una área de confort). El jugador mantiene siempre la tensión y los sentidos claros. El juego está vivo siempre con intensidad.
  ü TRAMA SOCIAL: Jugar con alguien demanda mucha confianza. Produce relaciones sociales fuertes. Para jugar con alguien debes confiar en que cumplirá las reglas pactadas. En este sentido, las trampas en el juego no afectan tanto a la vulneración de las reglas del juego como a la pérdida de confianza interpersonal. El juego nos hace más colaborativos y participativos. Las experiencias compartidas nos vuelven más agradables.
  ü PRODUCTIVIDAD FELIZ: Jugar demanda una gran cantidad de esfuerzo, pero somos felices mientras jugamos. Nuestro tiempo invertido en el juego siempre nos revierte positivamente, ya que no sólo hay un nuevo entretenimiento, sino una gran sensación de dicha ante el cumplimiento de objetivos. También aprendemos a sintetizar nuestros intereses (a discriminar lo que nos sirve de lo que no nos sirve, lo que cumple con nuestros objetivos de lo que no).
  ü PROPÓSITOS ÉPICOS: No hay retos imposibles para aquél que juega. Siempre es posible una victoria épica. No hay límites a lo que podemos conseguir, y esto nos dota de un sentimiento de superación constante.
Si sumáramos la gran cantidad de tiempo que pasamos jugando los seres humanos y fuéramos capaces de trasladar del mundo virtual del juego al mundo real algunas de estas capacidades o "poderes", según McGonigal sería posible conseguir cambiar buena parte del futuro de la Humanidad. Este es el potencial que ella percibe en la "gamificación".
El juego no es una pérdida de tiempo.

Si trasladamos los procesos de "gamificación" a la vida real, se sabe que aumentaría el compromiso y la participación entre un 40% y un 60%, mejorando la motivación en un 50%.
Tanto a nivel de mejora personal como en términos de colectividad, es una evidencia que el juego produce unos efectos beneficiosos indiscutibles.
1.- EL JUEGO ES CULTURA
Como obra humana de transmisión de conocimiento, el juego es una herramienta para interpretar el mundo mediante la metáfora de su mecánica.
2.- EL JUEGO ES CRITERIO
Cuando jugamos tomamos decisiones, una detrás de otra, y tomar decisiones ante un dilema mientras jugamos nos ayuda a saber que en la vida real seremos capaces de hacerlo, desarrollando un criterio propio.
3.- EL JUEGO ES DIVERSIÓN
El juego es una actividad que tiene por objetivo el entretenimiento por el entretenimiento. Se trata de un hacer ver donde no se arriesga nada esencial, más allá de la efímera gloria de la victoria y la dignidad en la derrota, que nos traslada a un universo real y imaginario al mismo tiempo con normas propias y relaciones diferentes.
4.- EL JUEGO ES UN RETO
El juego es progresión personal, realización y mejora de las propias capacidades. No hay límites en relación a lo que podemos conseguir cuando jugamos, lo que nos proporciona un sentimiento de superación constante.
5.- EL JUEGO ES IGUALDAD
Cuando otra persona acepta respetar el reglamento contigo, se establece una complicidad y un compromiso personal dentro de un pacto de igualdad. No importa la edad, el sexo u otra condición, el otro es un jugador como tú.
6.- EL JUEGO ES EXPERIMENTACIÓN
De igual modo que el deporte entrena el cuerpo, los humanos tenemos el juego para entrenar la razón y poner en juego las emociones, dentro de un entorno de seguridad. Los juegos nos hacen pensar y nos enseña a encajar las derrotas y a aprender de ellas, y lo que es más importante, nos enseña a encajar victorias.
7.- EL JUEGO ES COMPRENSIÓN
Explicar un reglamento a amigos y familiares representa un doble ejercicio de comprensión y magisterios social. Nada enseña más que el comprender y explicarlo a otros.
8.- EL JUEGO ES SOCIABILIDAD
Jugar estrecha amistades. Compartir tiempo por el placer de estar junto a otros es algo necesario, vital y cada vez más complicado de hacer. Tiempo de calidad en un entorno amable de comunicación personal. El juego nos ayuda a hacerlo.
9.- EL JUEGO ES CONOCIMIENTO
Jugar despierta el afán de saber más acerca del tema que desarrolla el juego, ya sean mundos imaginarios, Historia o Matemática. El juego es el gran anzuelo para el ansia de conocimiento.
10.- EL JUEGO ES LIBERTAD
Jugar es disfrute. Sin la aceptación voluntaria y sincera del reglamento y de la partida no hay juego. El tramposo no juega, quién juega obligado por razones externas tampoco.

PROYECTO BARCELONA JUGA
"Barcelona Juga" es un espacio de interacción, colaboración y reflexión formado actualmente por un colectivo de 50 personas implicadas y conocedoras del mundo del juego (autores, editores, periodistas, académicos, psicólogos...)
Pretende unir la voluntad de diferentes actores implicados en el mundo del juego para transmitir una serie de valores y beneficios en su entorno más inmediato, la ciudad de Barcelona, y conseguir que  en ella el juego sea tenido en cuenta como un elemento de primer orden tanto cultural como ciudadano. Porque creen firmemente que el juego nos hace más creativos, más críticos, más sociales, más conscientes de nuestro entorno, más libres... en definitiva, más felices.
PARA MÁS INFORMACIÓN…
http://www.barcelonalab.cat/ca/projectes/sant-andreu-tira-dau/
http://www.barcelonalab.cat/ca/projectes/barcelona-juga/
https://www.youtube.com/watch?v=Swuh5A9k4zw&index=2&list=UUrjAfvJnnIGUifD6FqsL_Yw
http://janemcgonigal.com/
Desde Mentalis agradecer a sus coordinadores Oriol Comas, Joaquim Dorca, Perepau Llistosella y, en especial, a mi amigo José María Bellostas, por compartir conmigo esta tan  interesante, inteligente y divertida manera de concebir el juego.
¡Hasta el próximo artículo!
Mayte Moreno


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