jueves, 25 de febrero de 2021

FORMARSE DESPUÉS DE LOS 55: NUNCA ES TARDE PARA APRENDER

¡Hola a todos!

En esta ocasión os invito a leer un artículo muy interesante  sobre aprender en la edad adulta. Es un artículo escrito por el periodista Nacho Meneses para elpais.com, con el que he colaborado, aportando el punto de vista psicológico. Os dejo un pequeño fragmento y el enlace, por si os apetece leer el artículo en su totalidad.

¿ES DEMASIADO TARDE PARA ESTUDIAR?

“¡Dónde voy yo con mi edad a la universidad!”. “A mí ya se me pasó el tiempo para estudiar”. “¡Ya me hubiera gustado a mí estudiar Historia...!” A pesar de los tópicos y de las barreras autoimpuestas, los expertos lo tienen claro: siempre hay tiempo. “Es cierto que las capacidades cognitivas y físicas disminuyen con el paso del tiempo, pero es directamente proporcional al desarrollo de otras habilidades propias de las edades maduras. Al final todo es una cuestión de motivación y de decisiones personales, porque si la motivación es poderosa se puede hacer lo que se desee”, sostiene Mayte Moreno, psicóloga y directora de Mentalis-Psicología. “Otra de las competencias que se desarrollan de mayor es la capacidad de entretejer el conocimiento. Los jóvenes que estudian matemáticas en la ESO, normalmente no van más allá de las fórmulas de turno, mientras que un adulto estudia quizá más lentamente, pero de manera integral, comprendiendo mejor lo que estudia”.

Se trata, en cualquier caso, de un segmento de la población muy heterogéneo y con intereses muy diversos. Algunos pueden buscar, pasados los 50, una formación que les ayude a actualizarse y mejore sus perspectivas de empleabilidad. Otros, por necesidad o interés, pueden buscar la obtención de un título de la ESO o de Bachillerato que no pudieron obtener en su día, a través de las escuelas de Educación para Adultos (EPA). O aquellos que, una vez alcanzada la jubilación, deciden volver a la universidad para seguir creciendo a través de una formación de calidad. “Siempre y cuando uno sea consciente de su situación real y de las adaptaciones que requiere, estudiar en edad madura puede proporcionar una gran satisfacción interna, activación mental, felicidad o seguridad en uno mismo”, añade Moreno.

Si queréis leer el artículo completo, clica aquí.

REFERENCIAS

https://elpais.com/economia/2021/02/25/actualidad/1614254750_233862.html

https://www.65ymas.com/sociedad/asociaciones-de-mayores/udp-pone-marcha-plataforma-formacion-asociaciones-personas-mayores_12803_102.html

Mayte Moreno

www.mentalis-psicologia.com


jueves, 18 de febrero de 2021

SERIE TP (7): TRASTORNO LÍMITE DE LA PERSONALIDAD

 

Siguiendo con la Serie TP sobre los Trastornos de la Personalidad, en el artículo de este mes abordamos el Trastorno Límite de la Personalidad (TLP), incluido dentro del Clúster B (Sujetos Inmaduros). Si quieres saber más sobre los Clúster, clica aquí.

“Me enfadaré mucho si intentas dejarme”.

Millon y Davis, 2001

La Personalidad Límite

El trastorno límite de la personalidad posiblemente es la perturbación psiquiátrica más temible, porque da lugar a sintomatología alternante a una velocidad que hace inoperante los tratamientos.

Se define por una pauta generalizada de inestabilidad respecto a la vivencia de la propia imagen, de las relaciones interpersonales y del estado de ánimo, que hace ingobernable la vida psíquica y la conducta.

Con el trastorno límite de la personalidad, se tiene un temor profundo al abandono o a la inestabilidad, y se puede tener dificultad en tolerar estar solo. Sin embargo, la ira desmesurada, la impulsividad y los frecuentes cambios de ánimo pueden alejar a los demás, pese a que quieras tener relaciones afectuosas y duraderas.

Las personas con este trastorno no suelen recibir diagnóstico correcto hasta que se hace patente su anomalía estructural, que parece depender de una seria alteración de los procesos psicobiológicos de crecimiento. Por lo general se da en mujeres jóvenes menores de 20 años que a veces presentan comportamientos absurdos de tipo antisocial o psicótico, o mecanismos histriónicos muy llamativos, o estados disfóricos incomprensibles, o rigideces de pensamiento de apariencia obsesiva, o intentos de suicidio a propósito de nimiedades. Van recibiendo diagnósticos diversos y no responden apenas a los tratamientos, a pesar de que pueden adherirse patológicamente a los terapeutas, de los que parecen depender adictivamente.

En realidad no toleran la soledad, son hipersensibles al rechazo y carecen de recursos personales para vivir consigo mismos sin angustia.

Por supuesto, también pueden consumir tóxicos, frecuentar ambientes marginales, dedicarse a la prostitución o perpetrar delitos, y además presentan reacciones de ira intensa y conductas agresivas por descontrol, que hacen muy difícil la convivencia, puesto que cada explosión va seguida de arrepentimientos y súplicas de ayuda, cuando no de amenazas de suicidio por temor al abandono.

No se dispone de datos fiables sobre la evolución de estas personas, pero parecen ir mejorando con el transcurso del tiempo y hay muchos ejemplos de normalizaciones conductuales y de estabilizaciones progresivas, aunque subsisten las anomalías del pensamiento y la propensión a presentar trastornos distímicos.

Rasgos característicos

Según el DSM 5 (si quieres saber más, clica aquí) el trastorno límite de la personalidad se caracteriza por un patrón general de inestabilidad en las relaciones interpersonales, la autoimagen y de los afectos, y una notable impulsividad, que comienza al principio de la edad adulta y se manifiesta en diferentes contextos, como lo indican cinco (o más) de los siguientes ítems:

ü Esfuerzos desesperados para evitar el desamparo real o imaginado (no incluye el comportamiento suicida ni de automutilación que figura en el criterio 5).

ü Patrón de relaciones interpersonales inestables e intensas que se caracteriza por una alternancia entre los extremos de idealización y devaluación.

ü Alteración de la identidad: inestabilidad intensa y persistente de la autoimagen y del Sentido del Yo.

ü Impulsividad en dos o más tareas que son potencialmente auto lesivas (gastos, sexo, abuso de sustancias, conducción temeraria, atracones de comida). (No incluye el comportamiento suicida ni de automutilación que figura en el criterio 5).

ü Comportamientos, intentos o amenazas recurrentes de suicidio, o comportamiento de automutilación.

ü Inestabilidad afectiva debida a una reactividad notable del estado de ánimo (episodios intensos de disforia, irritabilidad o ansiedad, que suelen durar unas horas y, rara vez, más de unos días).

ü Sentimientos crónicos de vacío.

ü Ira inapropiada e intensa, o dificultad para controlar la ira (exhibición frecuente de genio, enfado constante, peleas físicas recurrentes).

ü Ideas paranoides transitorias relacionadas con el estrés o síntomas disociativos graves.

Algunos datos

Tal como sucede con otros trastornos mentales, las causas del trastorno límite de la personalidad no se comprenden del todo. El trastorno límite de la personalidad se puede asociar con lo siguiente:

ü  Factores ambientales: como los antecedentes de abuso o negligencia durante la infancia

ü  Genética: algunos estudios llevados a cabo con gemelos y familias indican que los trastornos de la personalidad pueden ser hereditarios o se pueden asociar estrechamente con otros trastornos de la salud mental que ocurren entre los miembros de la familia.

ü  Anomalías cerebrales: en algunas investigaciones se ha demostrado la presencia de cambios en ciertas áreas del cerebro relacionadas con la regulación de las emociones, la impulsividad y la agresión. Además, algunos químicos cerebrales que ayudan a regular el humor (como la serotonina) quizás no funcionen de manera adecuada.

El trastorno límite de la personalidad puede perjudicar muchos aspectos de tu vida:

ü  Cambios o pérdidas del puesto de trabajo frecuentes.

ü  No finalizar tu formación educativa.

ü  Múltiples problemas legales, por ejemplo, ser condenado a prisión.

ü  Relaciones conflictivas, problemas en tu matrimonio o divorcio.

ü  Causarte daño a ti mismo, como cortes o quemaduras, y hospitalizaciones frecuentes.

ü  Involucrarte en relaciones abusivas.

ü  Embarazos no planificados, infecciones de transmisión sexual, accidentes automovilísticos y peleas debido a una conducta impulsiva y riesgosa.

ü  Intento de suicidio o suicidio logrado.

Factores de Riesgo

Ciertos factores relacionados con el desarrollo de la personalidad pueden aumentar el riesgo de sufrir trastorno límite de la personalidad. Algunos de ellos son:

ü  Predisposición genética: es posible que tengas un riesgo más elevado si un familiar cercano (tu madre, padre, hermano o hermana) tiene el mismo trastorno o uno similar.

ü  Una infancia con episodios de estrés: muchas personas con este trastorno informan que han sido maltratadas sexual o físicamente, o desatendidas durante la infancia. Algunas personas perdieron a sus padres o fueron separadas de ellos o de una persona responsable de su cuidado muy allegada cuando eran pequeñas, o sus padres o las personas responsables consumieron sustancias en forma indebida o tuvieron problemas de salud mental. Otras estuvieron expuestas a conflictos hostiles y relaciones familiares inestables.

¿Hay tratamiento?

El trastorno límite de la personalidad se trata principalmente con psicoterapia, pero se puede complementar con tratamiento farmacológico.

Los objetivos de la psicoterapia implican ayudarte con lo siguiente:

ü  Enfocarte con tu capacidad de funcionamiento actual.

ü  Enseñarte a controlar las emociones que te hacen sentir incómodo.

ü  Reducir tu impulsividad al ayudarte a notar los sentimientos en lugar de actuar de acuerdo con ellos.

ü  Trabajar para mejorar tus relaciones al estar más consciente de tus sentimientos y los de los demás.

ü  Enseñarte acerca del trastorno límite de la personalidad.


Sea como sea, la ayuda que puede brindar un profesional en salud mental, a ser posible un especialista en trastorno límite de la personalidad, puede tener un impacto enormemente positivo en estas personas.

Habrá momentos en los que puedes necesitar un tratamiento más intenso en un hospital o clínica psiquiátricos. La hospitalización también te puede mantener seguro para evitar que te lastimes a ti mismo o para hacer frente a pensamientos o conductas suicidas.

Con el tratamiento adecuado y un profesional capacitado y con experiencia puedes progresar muchísimo y mejorar la calidad de vida.

Referencias

Vallejo Ruiloba, J. (2006). Introducción a la psicopatología y la psiquiatría. Barcelona: Ed. Elsevier Masson (6ª Edición).

https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/borderline-personality-disorder/symptoms-causes/syc-20370237

http://adultcounselingcenter.com/es/trastorno-limite-de-la-personalidad/

https://aminoapps.com/c/psicologia_amino/page/item/inocencia-interrumpida/4vkK_QGIvI2WgLDkgZwpkgW1nBM236QgKY

https://mentalizarte.mx/2019/08/14/que-es-el-trastorno-limite-de-personalidad/

https://expresasalud.com/trastorno-limite-de-personalidad.html

https://www.sciencemag.org/careers/2019/03/how-i-learned-cope-seasonal-affective-disorder-grad-school

https://www.consulta21.es/trastorno-limite-de-la-personalidad/

https://www.pinterest.es/pin/2744449761110959/

Espero que os haya gustado, ¡nos vemos en el próximo artículo!

Mayte Moreno

www.mentalis-psicologia.com